viernes, 7 de junio de 2013

Los pecadores

Jesús conoce la aversión de escribas y fariseos hacia los pecadores, en los que incluyen a  enfermos, como los leprosos,de quienes opinan que  Dios los castiga por sus extravíos. Y dado que Jesús frecuenta su compañía, le critican con igual aversión. Él trata en vano una y otra vez, de hacerles ver que la conversión de un pecador le reporta a Dios un gozo que sólo quien ha perdido algo valioso y lo encuentra puede entender. 
Es el amor de Dios a sus criaturas lo que mueve su corazón a recuperar al hombre, y sucede que a Jesús, que ha venido a rescatarnos mediante su muerte, le duele no ser comprendido en algo tan obvio. La mejor manera de responder a sus requerimientos por nuestra parte, es volver a él en todo momento, acendrando nuestra conversión. 

Reflexión

Encuentro

Cuando al cabo de muchos años nos encontramos viejos amigos, en el diálogo del encuentro subyace otro diálogo inaudible que el respeto e incluso el cariño nos obligan a que discurra oculto. Es una antigua amiga de facultad, y por bajo de la alegría de volver a vernos, me mira pensativa.:¡Qué viejo está! Yo lo intuyo comprensivamente y me sorprendo a mí mismo reparando y lamentando lo mismo: ¡Cómo ha cambiado! Los años pasan arañándonos y dejan visibles muescas en nuestra integridad. Sucede que a veces la sinceridad de los demás es nuestro mejor espejo.

Rincón poético

EL AFÁN DE VIVIR

He vivido mucho; 
quiero vivir más.
Mas si Dios me espera
algo más allá 
de los cuatro días 
que él mismo nos da,
¿por qué esta apetencia
de longevidad?
La vida se apaga
casi al empezar: 
lo dicen las lilas,
lo dice el rosal. 
Vivimos descuentos,
retazos. Quizás
la vida es el trozo
de un todo, no más.
Dios así lo quiere;
es su voluntad.
Vivamos del todo
en la eternidad.

(De La flor del almendro)

jueves, 6 de junio de 2013

Los pecadores


     Escribas y fariseos critican a Jesús por sus preferencias: leprosos, desvalidos, pecadores.
Jesús conoce la aversión que los dirigentes judíos sienten sobre todo por los pecadores, sin advertir que ellos lo son de redomada manera e incluso esa exclusión justiciera del hombre caído, es ya un exceso de arrogancia, ajenos a que en Adán habíamos caído todos.
Jesús viene a salvarnos a todos y a rescatarnos del pecado con su sangre. ¿No ha de sentir un gozo indescriptible cuando logra recuperar a quien estaba perdido? 
   La explicación no puede ser más diáfana, pero contra el fanatismo, echar mano del sentido común es un dispendio.


Reflexión

Amar a Dios y al prójimo

 belleza de la fe cristiana radica en que la ilumina como un alba inextinguible el amor.
Amar a Dios y amar al prójimo son cosas diferentes, pero se implican de tal modo que lo un no se da sin lo otro. No ama a Dios quien no ama a los demás, y no hay quien de verdad ame a los demás, dándose incluso por ellos llegado el caso, si su amor no está presidido y bendecido por el amor a Dios. Aprendamos a amar a Dios y él nos enseñará y llevará a amar a quienes él ama.

Rincón poético

      LA CHIMENEA

Así tienen el alma los malvado, 
como la chimenea, anochecidos
sus cansados pulmones.
El humo es el aliento
que tiene en las tinieblas su retiro.
Lo alienta esa garganta ensombrecida
a borbotones cual quien se desangra.
No jadea, respira con las manos escocidas
tapándose los ojos.
En ocasiones se encanese el humo
como decrepita cabeza anciana
y el viento inclina
su cabellera y se la pone al cuello
como larguísima bufanda.
Huele a leña y romero
cuando, al amanecer, la luz del alba
despierta los tejados
y vibra en el cristal de las ventanas.
Y es grato respirar al levantarse
aroma tan agreste
y ver cómo alguien mece su incensario, 
sólo que tiene ennegrecida el alma.

(De La flor del almendro)

miércoles, 5 de junio de 2013

Los saduceos

  Los saduceos pertenecían en su mayor parte a la clase sacerdotal y a la nobleza laica; tenían una escuela propia de escribas, y no admitían la tradición creyente en la resurrección, alegando que no figuraba en Moisés.
No faltaron profetas que hablaron del misterio de la resurrección, como son Isaías, en quien se lee que la multitud de los que duermen en el polvo, se despertará, unos para la eterna vida, otros para su vergüenza y confusión; en el libro de los Macabeos, una madre dice a sus hijos que si desprecian su vida en defensa de los santos lugares, el Creador se la devolverá; y Job asegura que su Redentor vive, y que en el último día le resucitará del polvo. 
Jesús reprocha a los saduceos la frivolidad de su objeción. Que una mujer se hubiera casado siete veces, no demostraba nada. La respuesta de Jesús desmonta el argumento. En el cielo no hay necesidad alguna de descendencia, por lo tanto tampoco de matrimonio.
Cristo allana así también a sus discípulos el misterio de su propia resurrección. A los textos del AT, habría que añadir las palabras de Jesús en Betania, con motivo de la vuelta a la vida de Lázaro: Yo soy la resurrección y la vida. San Pablo remacharía este misterio al decir que si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe quedaría vacía de sentido. 

Reflexión

Jesús salvador

Que Jesús sea hombre de bien que en favor de gente menesterosa recurre a los dones extraordinaria del Espíritu para satisfacer sus necesidades, no sólo figura en los evangelios, sino que lo reconocen sus mismos adversarios. Cabe advertirlo en el alegato de los fariseos al achacarle que hace sus portentos con ayuda del diablo e igualmente en las burlas de quienes, viéndolo indefenso en la cruz, se mofan de él diciendo que es capaz de salvar a otros, pero no puede hacerlo consigo mismo. Unos y otros reconocen su poder, sólo que ahora lo ven indefenso y le someten a burla. Y una vez más, Jesús, en una actitud dignísima, ni les replica con su la fuerza de su poder: hace  oídos sordos a la necedad y ni les responde.

Rincón poético

     MI CAPILLA INTERIOR

Quien cree en Dios, quien ama con resuelta
entrega de sí mismo a los demás, 
lleva en sí mismo un oratorio
donde poder arrodillarse
ante Dios, y rezarle y mirarle,
como quen mira al sol,
a los ojos, cantando alegremente
los cantos que aprendiste de pequeño,
tan limpios y olorosos, tan sinceros
como la luz de la verdad.
Es la celebración de una liturgia
particular. Ángeles miran
tu invención sacrosanta,
mientas, surcando el cielo,
pasa una nube con un incensario
armonioso en la mano.
En la fe están mis velas;
en el amor un candelabro.

(De La flor del almendro)

martes, 4 de junio de 2013

La integridad de Jesús


Es interesante que los adversarios de Jesús, al intentar adularle con las malas artes de la mentira, reconozcan que es un hombre íntegro y sincero. Se dice en la Escritura que de la boca de los inocentes se sirve Dios para decir la verdad; de la boca de los enemigos de Dios, se escapa, a veces, el reconocimiento de la integridad de su Hijo.
Es obvio que no se mató a nuestros mártires por ser perversos, sino por ser cristianos, por ser hombres de bien que amaban a Dios y su verdad. En la sentencia iba inscrito un reconocimiento.
La palabra de Dios y su verdad es lo que da sentido a nuestra vida. No nos arrepintamos nunca de ser lo que somos, porque mientras haya quienes no nos aceptan; tenemos la prueba de que vamos por el buen camino, el camino de la verdad y la vida.

Reflexión

El Sanedrín y Roma

La dependencia de Roma, aminora los derechos del pueblo judío, y esa minusvalía alcanza al tribunal de justicia que es el Gran Consejo o Sanedrín. Se discute si estaban dotados para inferir pena de muerte. Todo hace pensar que en el plano civil, se reservaban la autoridades romanas el derecho a dirimir conflictos de tal índole. Es Pilato quien ajusticia a los galileos sediciosos y a él le someten y piden la pena de muerte
de Jesús, acusándole de sedicioso: se ha proclamado rey, le acusan los sacerdotes. Gozaba el Sanedrín de penas menores como el castigo de los azotes a Jesús y a los apóstoles, muerto él, porque predican su fe. 


Rincón poético

        LO TENGO TODO

Para el que nada tiene porque nada
de lo que tiene es suyo, es suficiente
poder amar y estar seguro y satisfecho
de que es amado en reciprocidad
por quien conoce bien tan alta disciplina.
Nunca es pobre del todo o no percibe
su penuria, quien ama y es amado. 
No hay tesoro valioso en parte alguna
para comprar, Dios mío,
el amor que te tengo 
y a mí me tienes tú. Reparte todo
tu amor entre los hombres,
Señor, lo necesitan.
Pobres de amor, entiendo que son muchos
los que pueden amarte todavía.
Tócales con las yemas de tus dedos
el corazón, pon un anillo
de amor en sus latidos, que al fin sepan
la fiel generosidad de tus delicias.

(De La flor del almendro)

lunes, 3 de junio de 2013

Los arrendadores de la viña

La viña es el pueblo de Dios que mata a sus profetas. En los últimos tiempos, el dueño de la vida envía a su propio Hijo, que no goza de mejor suerte. Escribas y fariseos se dan por aludidos por las sugerencias con que Jesús les está interpelando, e incomodados por tales palabras, se escabullen y desaparecen.
Jesús es como la conciencia de su pueblo, que no duda en reprocharle la gravedad de su extravío. Acojamos nosotros de buen grado al que otros cierran la puerta con estrepitosa maldad. Hoy los enviados somos nosotros.


Reflexión

Homenaje a fray Ángel Martín, profesor que fue del Colegio franciscano San Antonio

El Club de Lectores de la Biblioteca Municipal de Carcaixent, que dirige Dolores García Hinarejos, organizaba el día 22 de mayo, un homenaje al profesor franciscano fray Ángel Martín. Lo presentó la propia directora mediante una semblanza del religioso, en tanto que Arcadio Escolano, alma del Club, hizo un estudio previo a la lectura de poemas de las características más notables del estilo poético del homenajeado, destacando su preferencia franciscana por las cosas humildes, muy próximas al amor de Francisco de Asís a los pobres y criaturas de Dios, como el ladrillo, el lápiz, las pinzas de tender la ropa, el charco, etc. La
lectura de poemas, pertenecientes a una antología preparada a este efecto por el autor, se fue alternando con intervenciones y preguntas de los asistentes, entre las que contó el concepto que el religioso tenía del papa Francisco, a lo que repuso que era un papa franciscano preparado por jesuitas, dispuesto a injertar el evangelio de los pobres en el corazón de la Iglesia, a imagen de san Francisco. 
Ha habido coincidencia en la opinión de que el acto transcurrió con la general aprobación de los asistentes, que llenaban la sala, por su carácter distendido y ameno.

Rincón poético

               NEVANDO

La ciudad ya no está. La oculta un pliego
de nieve mansa, de impoluta
blancura. No hay color. Todas las cosas
tienen el rostro escayolado,
y es tan solemne este sometimiento
a una misma apariencia, 
que hasta el silencio es blanco, extenso y frío.
El silencio no sabe palabras,
no puede hablar. Medita, todo blanco
como la nieve, las serenas
carencias de su austeridad. 
No sólo en la espesura de las cosas;
también nieva en el alma,
y hace frío en el alma
y sume en el olvido del silencio
su soledad llena de miedos
temblorosos el alma.

(De La flor del almendro)

domingo, 2 de junio de 2013

Corpus Christi

    San Pablo recoge de la tradición recibida la fórmula consecratoria más antigua del pan y el vino, con palabras semejantes a las de san Lucas. Se destaca en ellas la muerte de Jesús, su entrega y la nueva alianza: su cuerpo será entregado por nosotros; su sangre será derramada; el cáliz es el de la nueva alianza. Y en el hecho eucarístico de la Cena del Señor, acentúa san Pablo el simbolismo de la unión entre el alimento y el que lo come.
    El evangelio y las Cartas están en la base de la celebración eucarística. San Pablo nos traslada al testimonio de las primeras comunidades presididas por él, en las que se cumplía el mandato de Jesús de hacerle presente por medio el Espíritu, que es quien le sustituye desde su vuelta al Padre.
    Jesús, al despedirse de los suyos con una cena, tiene plena confianza en que esa Cena  imprimirá carácter a la Iglesia, donde seguimos experimentando: la unión de todos en Cristo, la entrega y el servicio. El Espíritu nos da la comprensión de sus palabras y su obra, iniciando entre los suyos una nueva presencia espiritual y una nueva relación con el Padre.  Será ahora cuando sientan la necesidad de compartirlo todo con todos, porque son en la medida que son con los demás. Y en el culto, siempre destaca la celebración y centralidad de la cena. Rompiendo el pan como Jesús, eran testigos de su nueva presencia resucitada
    La eucaristía es la acción de gracias al Padre, por la resurrección de Cristo. Y al participar  hoy de ella, celebremos con gozo y gratitud esa presencia del Señor resucitado entre nosotros. Comulgando, nos unimos todos con él y hacemos Iglesia,  mediante nuestra entrega y el servicio debido a los demás.  A este fin, que no nos falte nunca su gracia, porque sin él, sin ese pan, sin ese vino,  nada podamos hacer.


Reflexión

Herodes el Grande
    Al reyezuelo Herodes debe Palestina y su capital el esplendor monumental del que llegó a gozar. Palacios, ciudades, fortalezas, un templo dedicado al emperador, de quien fue favorito, el fastuoso templo de Jerusalén en una de cuyas esquinas se reservó una fortaleza. Se granjeó para ello el favor de Antonio y Octavio. Pero su carácter despótico le hizo merecedor del desprecio popular. Imposibilitado por su origen idumeo de ejercer como sumo sacerdote, se entrometió para que oficiaran miembros familiares, a él sujetos. Muerto, el emperador dividió el territorio entre sus hijos. Galilea le correspondió a Felipe.


Rincón poético

OTRA VEZ LA LUZ

Despierto y sé que vivo todavía
porque la luz me dice que su mano
ha descorrido las cortinas rubias
de un nuevo amanecer.
La luz es mi divino compañero,
de todas mis andanzas,
mi ángel particular
con su glauca mirada luminosa.
¿Qué soy yo sin la luz, sin el regazo
maternal de la luz?
No tengo lámpara ni aceite,
como las vírgenes cansadas
que esperan distraídas al esposo.
La lámpara la encienden
en mi propia penuria
las hacendosas manos de Dios mismo.
Él es mi luz; no hay otra que no sea
remedo de la suya incontrastable.


(De La flor del almendro)

sábado, 1 de junio de 2013

La purificación del templo

    Comerciantes y cambistas han hecho del templo lugar de mercaderías y transaciones, lo que indigna a quien es Hijo de ese Dios cuya presencia buscan todos en él. Jesús proclama que el templo es casa de oración, no mercado ni tienda de ladrones, lo que le acarrea el rechazo de los dirigentes del templo que intentan confundirlo en vano.
    Somos templos del Espíritu Santo y hemos de tener sumo cuidado en no profanar la santidad del sitio donde Dios gusta de residir.


Reflexión  

Las golondrinas

    La golondrinas visten de noche. Ramón Gómez de la Serna decía de ellas que son tijeras que cortan el lienzo de los cielos. Solemos decir todos que anuncian la primavera. A la golondrinas las rige su instinto irracional; no son inteligentes. Vinieron una vez más con los primeros balbuceos de la primavera, como era de esperar. Un oleaje de frío las abatió y un número notable de ellas aparecieron muertas en las aceras y alcorques de los árboles por el rigor intempestivo de una climatología enloquecida. Acabando mayo, las he vuelto a ver con las primeras luces revolando por los cielos. Que sea para bien.

Rincón poético

      EL LÁPIZ

El lápiz. Con el lápiz
firmemente agarrado, como quien
empuña ahincadamente
un puñal de madera,
de niño garrapateé
mis primeras palabras, letra a letra,
morosamente, hendiendo
mi página primera, como afilada quilla.
Al lápiz le persigue
un coro de competidores
sin casta, advenedizos,
sin pedigree.
Aunque con él los niños todavía
dibujan monigotes
que sacan de la mina de grafito,
saltando entre colores
por los edenes de la fantasía.
No retiréis el lápiz entrañable,
no retiréis el lápiz todavía,
seguid sacando punta en un extremo.
Tiene como un bajel adelgazado
brújula, proa, popa y timonel.
Volveréis a ser niños, aunque a veces
cometáis nuevamente faltas de ortografía
y no os salga el problema imaginario
que os puso aquel adusto profesor,
o la regla de tres
tan recurrente y recurrida.

(De La flor del almendro)