viernes, 20 de diciembre de 2013

El anuncio a María

Se nos dice que esta visita del Ángel a María ocurre seis meses después de la de Zacarías. Un modo indirecto de comunicarnos que Juan va por delante de Jesús en el tiempo, porque es el precursor.
La angelofanía de la Virgen, con ser paralela a la de Zacarías, tiene un  motivo,contenidos y reacciones distintas.
El motivo el nacimiento de Jesús; el contenido, es el anuncio de que el Espíritu de divino se cernerá sobre ella como una lluvia fértil, fecundándola. 
Las reacciones son características también: María quiere saber cómo ocurrirá lo que parece imposible, pero no duda, como Zacarías, sino que presta toda su aprobación al proyecto divino que la implica como Madre del Mesías prometido. María se fía de Dios y el ángel la felicita.  Zacarías sale del templo mudo.

Reflexión

La nota común de ambos anuncios es la alegría. A Zacarías se le anuncia: Te
llenarás de gozo y de alegría. En el nacimiento de Cristo los ángeles cantan rebosantes de gozo.
Esa es nuestra suerte, la de tener a un Dios que pone su amor en los hombres y nos enseña a amar como sólo él sabe hacerlo. Demos gracias a Dios.


Rincón poético

       OLER A DIOS

Huelen a Dios quienes, acostumbrados
a su presencia, efunden
fragancias de verdad.

La humildad lleva dentro,
como en cofre amoratado,
un pomo cuyo aroma nos acerca 
a quienes Dios perfuma
la boca cuando rezan,
las manos cuando vendan cariñosas
heridas e improperios.
No huelen bien los muertos, pero hay vivos
que no huelen mejor.
Hay flores repelentes
de mefítico aroma.
Yo prefiero el humilde y diminuto
perfume singular del heliotropo.
Vivos que huelen mal, llevan consigo
esa túnica negra de ceniza
del arrimo mortal de su sepulcro.
No conocen a Dios. 
No viven, están muertos.

(De El espejo de Dios)

jueves, 19 de diciembre de 2013

Elogio de Juan


Jesús hace un encendido elogio de Juan y ratifica que su misión consistía en preparar el camino del mesías, lo que provoca el entusiasmo de cuantos habían recibido el bautismo de sus manos en el Jordán. Y hay una salvedad: los fariseos y los maestros de la ley se cuidan de aplaudir a Juan; le reprueban; y esa reprobación frusta el designio de Dios sobre ellos.


Reflexión 

Lo mas grave es que esos religiosos que repudiaron a Juan y ahora a Jesús, con  conducta tan reprobable está labrando su perdición justamente ellos a quienes correspondía desbrozar el camino que va a Dios y proclamar su presencia respaldando su obra salvadora. . Tienen embotado ese sexto sentido espiritual que presiente la presencia de Dios y lo vislumbra en la palabra mensajera que viene de él. Jesús, por eso, denuncia valiente y oportunamente el riesgo que están afrontando.

Rincón poético

  LOS TALENTOS

¿Cuáles son mis talentos, Señor mío?
¿Quien podrá enumerarlos
como se palpan las cuentas de un rosario?
Me los diste sin cuento,
pero yo, mi Señor, desorientado,
alguna vez, los encerré
en un cajón de fementida mesa.
¿Cuales son, mi Señor?
La fe, saber que estás clavado
en mi debilidad, en mi torpeza
y hasta en la sinrazón de mis desvíos;.
la clara confianza con que veo
tu horizonte ante mí.
Te los devolveré multiplicados 
meticulosamente
como grano que rinde diez espigas
Será mi amor quien cuide la cosecha
mis días y mis noches,
siempre a punto la lámpara y su aceite,
porque confío en tu favor constante.

(De El espejo de Dios)



miércoles, 18 de diciembre de 2013

Juan en la cárcel


Encarcelado Juan Bautista, teme que, interrumpido su cometido precursor, no sea él el profeta preconizado por Elías, y desasosegado, sospecha si no se habrá equivocado de propósito. La solución es averiguar si Jesús es o no el mesías prometido.
Jesús evita proclamarse abiertamente mesías, porque se expondría a ser declarado sedicioso. Y muy inteligentemente, apela a las pruebas de los poderes del reino que declaran su mesianidad: los cojos andan, los ciegos ven, los muertos resucitan, como igualmente había anticipado Elías. 
Juan ha rematado su obra y Dios ha silenciado la reciedumbre de su voz, porque no era él la luz, sino mero reflejo anunciador; ahora es la palabra de Jesús la que ha de incendiar el mundo con la llamarada de su verdad. Es el mesías prometido.

Reflexión

Lucas en el orden que impone a su evangelio, coloca con buen criterio, antes de ese pasaje, sucesivas curas sobresalientes, con lo que respuesta de Jesús a los discípulos cobra oportunidad y buen sentido. Una vez más vemos cómo la vida del precursor y la de Jesús se entretejen, de modo que Juan sirve de sutura entre ambos Testamentos.

Rincón poético

EL VIENTO AIRADO

El viento tiene crin cuando va al trote
desmelenándose impulsivo, 
de veleta en veleta,
como alazán fogoso,
silencioso y fugaz.
Su vehemencia no tiene
razón de ser: a impulso de sí mismo,
incentiva el aliento de su boca
como si un aguijón
le hostigara apremiante, perentorio.
¿Sabrá dónde su instinto
le conduce azaroso?
Enloquecido, no adivina
ni siquiera si atiende a algún designio.
De pronto se detiene;
no preguntéis por qué; 
y jadea cansado. Unos olivos
se sacuden el polvo amarillento
con desdén y recobran
su aspecto habitual mal humorados..
No tiene culpa el viento
ni tiene culpa Dios.
¡Echársela a los hados!

(De El reflejo de Dios)

martes, 17 de diciembre de 2013

Los dos hijos

Se cuestiona aquí cuál de los dos hijos cumple con los deseos del padre, si el remiso y rezagado que, aunque a regañadientes, va a la viña, o el que acede y no va. El hijo remiso representa a los pecadores, que pasan a ser aquí los primeros, convertidos, se vuelven a Dios, entre quienes figuran prostitutas y publicanos. Los que, por sus compromisos parecen complacer a Dios, son los jefes religiosos que rechazaron en redondo a Juan Bautista, porque les reprochaba su mala conducta, y rechazan también a Jesús, que les resulta igualmente incómodo.
Jesús puede concluir advirtiéndoles que incluso publicanos y rameras les han tomado la delantera y pasan a ser los primeros en el corazón de Dios.

Reflexión

Un resumen de toda esta enseñanza nos viene a decir que no basta con curiosear sin interés lo que hace y dice Jesús, sino que es el seguimiento de sus mandatos lo que les abrirán las puertas del reino. No basta con conocer la teoría, sino procurar ponerla en práctica

Rincón poético

DIVINA AVENTURA

Tu cruz nos declara
que su sangre pura,
por nuestra torpeza,
el dolor apura.
Sé que hay quien no advierte
que tu amor le acuna
porque ya no tiene
esperanza alguna.
Si no ama a quien ama

con tanta ternura,
necesita un tanto
de sana cordura.
Tu callas, silencio
que duele y que dura.
Pero tu cruz sangra
amor y ternura.
Y al ver cómo el hombre
no mide tu altura,
no entiendo que aguantes
tamaña amargura.
Cuesta comprender
tan santa aventura,
si a corresponderte
solo alguien procura.
Clávenos tu cruz
una astilla dura,
que hienda, por fin,
nuestra carne impura.

(De El espejo de Dios)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Jesús en el templo

Los sacerdotes exigen explicaciones de su acutación en el templo, que es la casa de Dios, sól que en él mandan los hombres. Jesús en cambio actúa llevado del Espíritu de Dios.
A Jesús no lo entienden los hombres, por más que hace lo que les correspondía hacer a ellos: evitar la conversión del templo en vergonzoso centro de venta y transacciones. Y sucede que los responsables de la santidad del lugar, le piden cuentas por haber volcado las mesas de los cambistas y echado los bueyes en venta fuera.
Él evita toda confrontación estéril, porque si no le conocen como lo que es, no le entenderán, y si se proclama Hijo de Dios, le tildarán de blasfemo. En tales circunstancias, lo aconsejable es ese quiebro dialéctico, con el que les obliga a callar y a escabullirse confusos.


Reflexión

No se trata de rehuir responsabilidades y compromisos; de poco nos sirven a nosotris escapatorias astutas. Si me oculto en lo más profundo del mar, allí estás Tú; si me escabullo por lo más hondo del bosque, allí estás Tú. Vaya donde uno vaya, allí Dios se nos hará el encontradizo. Demos la cara siempre, si no queremos llevar a Dios en los talones.

Rincóñ poético


LAS LLAGAS DE FRAY FRANCISCO
         
¿Quién te ha hecho, hermano Francisco,
siempre enteco y demacrado,
que estés como un viejo tronco
en el bosque abandonado?
¿Quién te ha herido, quién te ha roto
el pecho, los pies, las manos?
No me digas que fue Dios
quien te dejó así sangrando,
y si así te trata Dios,
di qué le hiciste tú a cambio.
Es el amor, lo presiento,
el que te ha crucificado.
El amor tiene esas cosas
con aquellos que aman tanto.
Esas llagas son las mismas
que a Jesús tienen clavado.
Él es, por lo tanto, quien
con su sangre te ha lacrado.
No hay otro espejo mejor,
su reverbero preclaro.

(De El espejo de Dios)

domingo, 15 de diciembre de 2013

Gaudete, alegraos


El adviento, en la medida que se nos va acercando la presencia de un Dios que viene decididamente a nosotros, nos induce a vivir ese tiempo litúrgico con una especie de percepción de Dios cada vez más clara y definida. Una sensación que se va tiñendo, poco a poco, de alegría, la alegría de llegar a tenerlo al alcance, motivo definitivo de nuestra condición cristiana, porque el itinerario cristiano es un itinerario gozoso hacia la posesión de Dios.   Es una alegría lógica: Nuestro Dios es un Dios que salva, un Dios que perdona, un Dios que toma para sí nuestra naturaleza y la hace suya, identificado con nuestras necesidades.
En realidad, al cristiano le define su alegría. Una alegría que no está en las cosas que pasan, sino en ese mismo Dios de siempre y para siempre, que viene y se convierte en la razón de ser de nuestra vida. El adviento mismo significa venida, y hay el adviento de Dios hacia nosotros y el adviento del hombre que va hacia él, convertido y envuelto en esperanza. Son dos líneas convergentes en el corazón del hombre y en el corazón de Dios.
El adviento, como actitud esperanzadora, es una tensión que nos sitúa en una realidad que adelantamos y vivimos ya ahora, ya que Dios no cesa en su venida al corazón cristiano. 

Reflexión           


No nos limitemos sólo esperar: debemos de apremiarnos a que esa llegada de Dios se realice, no sólo en nuestro corazón, sino en el núcleo más hondo de nuestra sociedad moderna, tan llena de luces y tan oscurecida, tan adelantada y tan necesitada de Dios, toda vez que podemos hacer que Dios venga a ella, en la medida que consigamos que el amor venza al odio;  que la intransigencia se vuelva compasiva; que la reconciliación ponga fin a la violencia; que el deseo de paz sea más fuerte que la barrabasada de la guerra o el terrorismo cerril, sangriento y estéril. ¡Ven, Señor, no tardes! ¡Ven, Señor Jesús!

Rincón poético

LA PUERTA CERRADA

Los ojos, de par en par,
abiertos, no siempre ven
cómo la luz quiere entrar
hasta el centro de tu ser.

Tienes cerrada la puerta
el alma. ¿Quién la abrirá?
Cuando se pierde la llave
la hay que salirdla a buscar.

El caso es que ya amanece
y no consigue la luz
habitarte íntimamente,
si no abres la puerta tú.

La noche oscura en que vives
no te deja ver a Dios.
Rompe a hachazos esa puerta
y di luego que se abrió.

(De El espejo de Dios)

sábado, 14 de diciembre de 2013

La vuelta de Elías

Los escribas argumentan contra el mesianismo de Jesús que, antes que él, han de volver Elías. Jesús argumenta ante sus discípulos que no hay más mesías que él mismo en persona, a quien precisamente los escribas, en lugar de acogerlo, lo torturarán sin piedad. Eso sí, este mesías que él encarna, renovará la mentalidad, la vida y el porvenir espiritual del hombre.
Sin buena voluntad no es factible afinar el olfato de Dios, que pasa inadvertido ante los más sagaces.

Reflexión

A Elías lo mataron

Los apóstoles entendieron al punto que con esa frase, Jesús se refería a Juan Bautista. No lo sospechó ni siquiera quien le dio muerte. Y es para atisbar al menos la presencia de lo divino, hay que afinar el sentido de lo trascendente. Los dirigentes religiosos, ávidos del reino poderoso de Dios, se buscaban a sí mismos, ajenos a adivinar la voluntad divina y no la suya propia, políticamente interesada y política.

Rincón poético

            SOLOS

Hay ocasión en que parece
que ya no estás en sitio alguno,
que me has dejado solo,
mas no como tú mismo
muriéndote en la cruz.
¿Qué pensabas entonces
que clamaste, Señor, tan desolado, 
sin unas manos compasivas
que limpiaran tus ojos?
No me hagas mucho caso si me atrevo
a lamentarme acerbamente
de mis raspones y arañazos,
cuando tú eres un coágulo de sangre
empapándote el alma,
muriendo lentamente en una cruz.
Desde tu soledad ensangrentada,
enséñame a estar solo, Señor mío.

(De El espejo de Dios)