jueves, 18 de octubre de 2012

San Lucas: el envío de los 72


a) Jesús envía a 72 discípulos distintos de los Doce, como una insistencia en la necesaria evangelización de las gentes. 72 porque ese era el número de las naciones y designa la totalidad de las gentes. 
b) Irán sin nada y de dos en dos, a diferencia de los peregrinos judíos y los filósofos griegos itinerantes, lo que les hace depender de Jesús y de la gente, que les recibirá o no. 
c) Son enviados por Jesús, el Señor, una identificación que no existía todavía en tiempos de Jesús, pero sí en la época en que Lucas escribe, siguiendo la traducción griega de la Escritura, donde están el nombre del Dios del Sinaí, Yahvé, que revela al pueblo ese nombre, y el nombre de Dios creador, que designaba su señorío, adoptado por la Iglesia para Jesús, palabra creadora.
Como tal Señor y rey de todas las cosas, tiene poder para envíar a evangelizar al mundo a sus seguidores.

Reflexión: Las antiguas bibliotecas de los conventos aragoneses

Manejando documentación relativa a los antiguos conventos observantes de Aragón, tropieza uno aquí y allá con datos que hablan de las bibliotecas de que disponían los religiosos, montadas, estante a estante y libro a libro, a lo largo de siglos, siguiendo normas emanadas de la curia romana, donde se instaba a reunir libros del mayor provecho para la formación de los religiosos, destinando a su adquisición una buena parte de sus escasos ingresos. Uno sonríe cuando ve cómo les llaman retrógrados quienes no se han molestado en tener un solo libro de cabecera. Hay veces en que esa documentación cita como autoridad libros manuscritos de notable antigüedad, como los que hubo depositados en la biblioteca y archivo del Real Convento, en Zaragoza; así, la historia de la ciudad, de fray Tomás Jordán, catedrático que fue en Lérida,  o el de Nuestra Señora de Jesús, de la misma localidad. Lo verdaderamente lamentable es que esas bibliotecas, llegada la malhadada desamortización de Mendizábal, fueran pasto del reparto indiscriminado, como sucede en Mallén, o acabaran en las llamas, si llegan a la ceguera del odio de 1936, como acontece en Pina de Ebro. Es el dispendio de un patrimonio irreparable, a manos de la desconsideración, la incuria  o la ignorancia .


Rincón poético

EN LAS AULAS DEL DOLOR

Pequeñas cosas
hacen sufrir copiosamente: 
una nube que apenas todavía
sabe andar, se desangra
hasta el agotamiento. 
Y así, pequeñas cosas desabridas,
a las que niega su importancia
quien no ha pisado todavía
las gradas del dolor.
Las heridas del alma no se cierran
con tanta pulcritud como las llagas
que tatúan la espalda.
Rasgan de pronto inadvertidamente
nuestra felicidad.
Nos enseñan que el mundo es un trigal
donde los cardos crecen
crispados, agresivos,
y templan como fragua y fortalecen
la arcilla enrojecida de la vida.
Ausculta, hermano,
el corazón de los que penan.
Toma el pulso al dolor que sufren otros.
Nos enseñan a ser considerados
sus achaques severos.
El dolor nos induce
incluso a perdonar, 
que es sufrimiento estéril
echar leña al rencor. Todos lo saben:
viene escondiendo la experiencia
claras lecciones de sabiduría.

(De Paseando mis sueños)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada