lunes, 2 de enero de 2012

Primer episodio de Juan Bautista

La liturgia nos da a conocer una secuencia de cuatro episodios introductorios del evangelio de Juan, correspondientes a cuatro días, señalados, desde el segundo, por la frase al día siguiente
El segundo episodio, mañana, es el encuentro entre el Bautista y Jesús en Betania, donde Juan disponía de una cueva para guarecerse de las inclemencias del tiempo. El tercero, el jueves próximo, describe a Jesús de camino y a dos discípulos de Juan que se le unen. El cuarto se corresponde con la elección de Felipe y su hermano Natanael. Hoy, una embajada de la policía del templo, constituida por levitas, empleados en labores como cantar y tocar instrumentos en el templo y operaciones de vigilancia de la fe y policía, como en este caso.
En la lucha entre la luz y las tinieblas, representativa de la vida y la muerte, Juan no era la luz, sino que la testimoniaba, era un reflejo de la luz de Cristo a quien testimonia. Que quien es la Luz nos ilumine la inteligencia para identificarlo siempre y el corazón para saber reflejarlo, como Juan, ante el mundo.


Reflexión: Los montes lejanos

Desde la terraza que me es familiar, hacia el nordeste y al atardecer, las pinadas que trepan por las laderas ensombrecen las montañas. Es cielo es infinitamente azul y corre una áspera brisa fría y cortante que invita a desplegar bufandas.
No sé qué suerte de atractivo es el que tienen los montes lejanos que te inducen a pensarlos desde la tristeza. La lejanía se opone a la calidez de todo lo que nos resulta familiar. Lejano es el pasado remoto y los seres queridos que se fueron o ausentaron en el tiempo o la distancia.
Hay afinidad entre las cosas y las personas que rompen los límites de lo cotidiano y fundan la lejanía. Dios mismo, según el punto de vista de quien lo tiene en consideración, será un ser íntimo y a la mano o una deidad inasible y hasta por desvelar. La cercanía de Dios es un beneficio impagable que nos arropa con su dulce tibieza, una gracia que huele a pan de hogar y noble clima doméstico.


Rincón poético


UNA PÁGINA EN BLANCO

Una página en blanco,
un cisne inmutable
en un lago.
Intacta, impoluta,
es un templo sagrado
que te invita a que empujes la puerta,
misteriosa. Una mano
temerosa, tal vez,
la abriría temblando.
Dentro, un libro sellado,
dorados sus sellos,
esperan al que ose violarlos.
Una página en blanco te brinda
horizontes de luz, cielos claros.
No profanen malicias
el candor de una página en blanco.
(De Poemas para andar por casa)

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