jueves, 3 de enero de 2013

Este es el Cordero de Dios


     Este es el Cordero de Dios, anuncia Juan Bautista al ver a Jesús que va hacia él. Lo sabe porque le ha sido revelado que encarna al Siervo de Dios y da testimonio de que ha presenciado como el Espíritu le ungía como mesías e Hijo de Dios.
    Dar testimonio de Cristo es firmar con la sangre de nuetra fe la veracidad del misterio de Cristo. Jesús es el Hijo de Dios, Cordero sin mancha que carga con el fardo de nuestras culpas rescatándonos del pecado.


   Reflexión

El belén de fray Francisco

    Los belenes presentes en todo el mundo son expresión plástica de la alegría aneja al misterio navideño. Fue en el siglo XIII cuando a san Francisco se le ocurrió representar durante la misa de día tan señalado con gente de Greccio, animales y él mismo como diácono la escena de Jesús naciendo en un pesebre. Los franciscanos y la Tercera Orden difundieron por todo el orbe de tan entrañable
manera de dramatizar el hecho evangélico, y la costumbre arraigó en el pueblo cristiano ya para siempre. San Francisco nos mira ahora desde el cielo por el éxito alcanzado.


Rincón poético

     DE CAMINO

María arrebuja al Niño
en pañales, porque llueve,
y el borriquillo resbala
en el barro varias veces.
San José regaña al burro,
que hace caso y le obedece.
Se cobijan bajo un árbol
y su fronda los guarece.
- ¿Por qué, mi Dios, a este Niño
que es tuyo no lo proteges?
Sueña una hoguera José,
María sueña en la nieve.
Donde pone el pie María,
hasta las piedras florecen,
tan blancas como sus manos,
como su pecho y su frente.
El Niño mueve una mano
como Moisés. Ya no llueve.


(De Tu luz nos hace verla luz)

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