La razón de la universalidad de la fe radica en que Dios lo es de todos los hombres y quiere que todos se salven sin excepción. El episodio de la mujer cananea prueba cómo Jesús admite a su fe a todos los que, propios o extraños, la profesen con la entereza y hábil terquedad con que lo hace ella, ejemplo de firmeza en la fe y de insistencia en la oración. Pobreza y oración van juntas. La oración de petición tiene su origen en nuestras carencias. Pide el que necesita algo. El que tiene de sobra, no tiene motivo alguno para pedir. Y así es cómo, en el Padrenuestro, Jesús nos enseña a los necesitados a pedir el pan de cada día. Así es como resulta educativa y hasta elegante la oración del pobre, porque lo es la humildad del que pide. El que reconoce su poquedad, anda en la verdad, que decía santa Teresa. Ojalá adquieran el don de la fe quienes no saben creer, a fin de que aprendan también a orar.
Nomadelfia
Se hospedan en el colegio en que escribo 180 jóvenes peregrinos que vienen a celebrar la JMJ, desde la localidad italiana de Nomadelfia. Es un poblado muy singular

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