miércoles, 30 de marzo de 2011

Quien cumpla los mandamientos será grande ante Dios

        Los mandamientos son la expresión amorosa de los divinos deseos, a los que ha de atenerse cuidadosamente el hombre. Son palabra determinante de la conducta humana y Jesús las suscribe y expone, ahondando en su sentido más pleno.
Es ésta una de las veces en que la seriedad de Jesús se pronuncia ásperamente, y es que la voluntad de Dios es la suya y el cumplimiento de sus mandatos está en el centro de toda espiritualidad. ¿Quién más que Jesús puede desear que se tome en serio las cosas de su Padre y que sus afanes informen toda conducta humana?
Mostrar Dios sus mandamientos al hombre, es como abrirle el pecho de su intimidad para que palpe y pulse los latidos de su corazón. Amemos ese relicario del amor de Dios que son sus mandamientos, que es tanto como amar la bondad infinita de su corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario