Los saduceos pertenecían en su mayor parte a la clase sacerdotal y a la nobleza laica; tenían una escuela propia de escribas, y no admitían la tradición creyente en la resurrección, alegando que no figuraba en Moisés.

Jesús reprocha a los saduceos la frivolidad de su objeción. Que una mujer se hubiera casado siete veces, no demostraba nada. La respuesta de Jesús desmonta el argumento. En el cielo no hay necesidad alguna de descendencia, por lo tanto tampoco de matrimonio.
Cristo allana así también a sus discípulos el misterio de su propia resurrección. A los textos del AT, habría que añadir las palabras de Jesús en Betania, con motivo de la vuelta a la vida de Lázaro: Yo soy la resurrección y la vida. San Pablo remacharía este misterio al decir que si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe quedaría vacía de sentido.
Reflexión
Jesús salvador

MI CAPILLA INTERIOR
Quien cree en Dios, quien ama con resuelta
entrega de sí mismo a los demás,
lleva en sí mismo un oratorio
donde poder arrodillarse
ante Dios, y rezarle y mirarle,
como quen mira al sol,
a los ojos, cantando alegremente
los cantos que aprendiste de pequeño,
tan limpios y olorosos, tan sinceros
como la luz de la verdad.
Es la celebración de una liturgia
particular. Ángeles miran
tu invención sacrosanta,
mientas, surcando el cielo,
pasa una nube con un incensario
armonioso en la mano.
En la fe están mis velas;
en el amor un candelabro.
(De La flor del almendro)
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