
Jesús pide a sus discípulos que sean sencillos siempre, como lo son las palomas; que sean como niños, cuya sencillez se confunde con la inocencia. Por contra, deben huir del mal ejemplo de los fariseos, sepulcros blanqueados, que no son consecuentes con la forma de vida que proponen a los demás.
No podía ser de otra forma, cuando Jesús, Palabra del Padre, es la verdad por excelencia. La verdad exige sinceridad y sencillez. Sólo el hombre sincero y sencillo ama la verdad y en consecuencia, sólo el hombre sincero ama a Cristo. Que él nos enseñe a ser como fue él.
La infancia de Jesús

Rincón poético
EL LLANTO
A veces el dolor se anega en llanto.
El dolor no se ve; hurga en la espesa
maraña de vida, como escondido roedor.
En la mentida loza que nos hace,
el llanto lo delata, acariciando
la recóndita herida.
Hay que llorar a veces sin recato,
en ocasiones a escondidas,
cuando el dolor nos duele tanto,
que se rompen los ojos,
tan frágiles, tan débiles..
El llanto es una mano que Dios puso
en nuestro corazón,
junto a una cruz extorsionada
sangrando amor por su costado.
Llorad, llorad. No lloró Cristo
en el suplicio de la suya;
es cierto, no lloró ,
porque eran otros sus quebrantos.
( De A la sombra de un álamo)
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