sábado, 11 de agosto de 2012

El epiléptico

    Los discípulos no han podido curar al hijo epiléptico de un padre abatido. Jesús se lamente de la poca fe de que dan muestras sus discípulos, a quienes les sobran razones para tener asumido que sólo una fe firme puede obrar los milagros que obra Jesús.
    La fe, una fe inquebrantable a prueba de todo, y el amor servicial con que hay que aprender a ser para los demás, son dos líneas paralelas que cruzan todo el evangelio. Creer y amar. Creer sin desfallecimiento; amar hasta negarse a sí mismo de modo que hagamos lugar a Dios en sus criaturas.
    Quien no reúne ambas cosas, es como la barca a la que le faltan remos para bogar con desahogo.

Reflexión:Clara de Asís y sus hermanas

      Un crucifijo románico, en la Porciúncula, fue testigo de la consagración a Dios de Clara de Asís. Una noche, apenas cumplidos los 17 años, escapa Clara de la casa paterna, logra cruzar la muralla de Asís, y a través de los campos boscosos del valle, alcanza la ermita.        
   Clara venía tramando sigilosamente con Francisco su propósito de reclusión religiosa en el retiro de la Porciúncula. La ceremonia de conversión de dama noble en dama pobre, fue breve y emotiva. Francisco le corta los largos cabellos y le viste un hábito marrón de penitencia. Y acompañada por unos hermanos, la envía al monasterio de benedictinas de san Pablo de las abadesas, en Bastia Umbra.
      De nada sirvieron los intentos desesperados del padre de recuperarla, desafiando la protección eclesial, sino que aún se le agrega una hermana, Catalina, que cambiaría su nombre por el de Inés.
      En San Damián funda Francisco la Orden de las Damas Pobres, para que Clara y sus monjas vivan modestamente y enclaustradas en un conventículo adjunto a dicha ermita, donde aún afluirán sus otras dos hermanas Ortolana y Beatriz. Sólo que la Santa Sede se mostraba remisa en aprobar una forma de vida de tan extremada pobreza. Con el tiempo, muy quebrada ya la salud de la santa, en el lecho de muerte, le llega la noticia gozosa de que su Regla ha sido aprobada.
      Se dice que los santos no vienen solos. Clara, por ejemplo, nace a la sombra de Francisco, dos santos de notabilísima elevación que llenan la espiritualidad de su siglo y crean una corriente de vida evangélica que ha sido determinante en la historia de la Iglesia. Que su ejemplo cunda en nosotros, continuadores de su obra.

Rincón poético

ENSÉÑALE A AMAR

No te sabe amar,
mi Dios, y lo siento,
quien juzga tu amor
como orden estricta, como un mandamiento.
Amar es gozoso.
No hay mayor contento
que otro por ti muestre
igual sentimiento.
Oveja que evita
seguir tu sendero,
es de ley que vuelva
a amarte de nuevo.
Enséñala a amar.
¿No enseñaste a Pedro?
Le herirá en el alma,
un dolor sincero
y amará tu voz
hasta saber luego
que la haces partícipe
de tus sufrimientos.
¡Alta distinción!
¡Divino tormento!
Como las estrellas,
como los luceros,
todos los martirios
van contigo al cielo.

(De Los labios del viento)

No hay comentarios:

Publicar un comentario