jueves, 2 de agosto de 2012

La parábola de los peces buenos y malos

    La parábola de la red barredera y los peces repite la enseñanza evangélica del trigo y la cizaña, de igual contenido. Aquí son los peces buenos los que se separan de los malos.
    Conviene dejar claro que esta discriminación de buenos y malos es asunto que corresponde exclusivamente a Dios; a nosotros nos toca tomar buena cuenta del aviso: nos va en ello la vida eterna.
    Sobre el lenguaje usado por Jesús sobre decisiones condenatorias, los comentaristas dejan bien claro que él no ha venido sino a salvarnos, y que por lo tanto, él no fija su atención en la condenación de los hombres, sino en la cosecha del buen trigo, en la pesca de los peces útiles
    Hacer caso omiso de lo que no vale, es consecuencia inevitable, Jesús expresa con locuciones que estaban en la mente y el uso corriente de todos, y a él le sirven para sacudir las conciencias, para mover el ánimo.
    Sin embargo, no tenemos derecho a borrar esas frases del evangelio. Así se expresó él, para que meditemos en que Jesús nos viene a decir que mientras llega ese momento decisivo de cosechar el fruto de su palabra, no es cuestión de descuidarse pensado en su mucha misericordia y olvidados por dejadez nuestra responsabilidad.

Reflexión:

 Fiesta de Santa María de los Ángeles.

La Porciúncula.
       San Francisco y sus once primeros compañeros consiguen de los benedictinos la ermita de de Santa María de la Porciúncula, en ruínas, y en sus inmediaciones construyen una casita de barro y madera, donde moriría el Santo en octubre de 1226.
Las celdas tenían  los tabiques de mimbre y barro y contaban con un pozo y un bosque cercano donde los hermanos se congregaron cuando su número lo aconsejaba. En un huerto, junto al camino, una choza de ramaje permitía al santo recogerse a meditar

Iglesia predilecta de San Francisco
 En ese conventículo se instaló Francisco de modo estable. Los testimonios sobre la predilección que el santo sentía por este lugar son numerosas, ya que en la Porcíncula recibió gracias sin cuento, tanto que hasta los ángeles la visitaban y antes de morar en ella recomendó a los religiosos que mantuvieran lugar tan del agrado de la Virgen. De hecho, a Porciúncula se convierte en el corazón de la Orden que se multiplica por momentos.   
Por la santidad del lugar, no permitía más que a religiosos de vida probada morar en él.

Indulgencia de la Porciúncula
       Francisco obtuvo del papa una indulgencia plenaria para el aniversario de la consagración de la Porciúncula, de modo que odisfrutaran de semejante favor cuantos la visitasen arrepentidos y confesados de sus faltas.


Rincón poético


LAS DIEZ VÍRGENES

Si quieres tener luego
la lámpara encendida,
no olvides el aceite
sagrado de la vida.
Permanece despierta,
alma, tan distraída.
Manténte vigilante,
no te quedes dormida.
Tiembla ya alguna estrella,
la noche se aproxima
y de un momento a otro
él llegará en seguida.
Ay de quien por descuido

se vea sorprendida
y al pretender entrar,
la puerta se lo impida.
Tal desengaño ni halla
calmante ni medida.
El llanto no consigue
restañar esa herida.

(De Los labios del viento)

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