sábado, 4 de agosto de 2012

Muerte de Juan Bautista

    Este episodio no puede ser más macabro de lo que es. El odio ciega a una dama que hace méritos para que la historia la tenga moralmente por una vil mujerzuela. El profeta denuncia los vicios y torcidas costumbres de su tiempo, y los aludidos, en vez de tomar la brida de la contención y cambiar el rumbo de la vida, quitan del medio al que te señala con el dedo de Dios y te invita al arrepentimiento. Es la actitud arbitraria de los poderosos, aunque ese poder les dure unos instantes.
    No seáis como los poderosos de este mundo, enseñaba Jesús a los suyos, que maltratan a sus subordinados. El mundo no ha cambiado mucho. Basta ver las agresiones a la libertad con que de somete a naciones enteras y la humillante esclavitud a que se ven sometidas muchas mujeres por ideologías trasnochadas. Roguemos por ellos y ellas.

Reflexión: A un reloj de sol

    En el chaflán de una calle adyacente al colegio en que vivo, hay un reloj de sol. Es un reloj fiel a su cometido, que ni se adelanta ni se atrasa. El único inconveniente es que, a la sombra, se para, ya que es exactamente una sombra es lo que hace de manilla, y sin sol, no hay manilla que valga. Nadie se molesta en consultar la hora en él. Se le tiene a menos. Es una antigualla y nadie se lo toma muy en serio.  Quevedo, con su habitual gracejo, decía de la nariz prominente de un judío, que era un reloj de sol mal encarado. Los hay que muestran su antigua nobleza en los números romanos de sus cifras horarias, escritos con estilo gótico, que son los signos con que imprime la imprenta el lenguaje por vez primera..
    Para esto como para todo, siempre hay clases.

Rincón poético

LOS CAMINOS SABEN
El camino es sabio,
el camino es noble.
Nunca se equivoca
de día o de noche.
Todos los caminos
tienen horizonte.
Sube con esfuerzo
pendientes de bronce,
desciende hasta el valle
reposado, donde
una fuente clara
su agua limpia pone
en su mano. Bebe,
descansa, repone
fuerzas y prosigue
su marcha hacia un bosque
cuya sombra enjuga
el sudor salobre.
Todos los caminos
saben siempre adónde
su estrella les guía
de día y de noche.
Todos los caminos
tienen su horizonte.

(De Los labios del viento)

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